'yo soy, pero no me tengo'
H. Plessner
Te vengo a proponer un viaje, un camino de incertidumbre, un reto. Sigueme en la travesia y te prometo que saldras de este articulo entendiendo el juego de la escritura de una manera diferente.
Pausa. Te pusiste a pensar en algun momento que puedes entender este escrito, con mi solicitud inicial y mi promesa, porque logras decodificar estas formas a las que llamamos letras? Si, realizaste una tarea automatica que fue la de decodificar este texto. Te lo explico mejor: yo, como escritor, elegi agrupar esta cantidad de signos y vacio, letras y espacios, y la manera en que lo hice te propone unas palabras que, por si mismas, te ofrecen un sentido y que luego sera ampliado cuando tengas otras palabras y la frase este completa. Todo esto tan complejo lo aprendiste cuando te ensenaron a leer, cuando te dijeron: 'si juntas esta letra con esta otra puedes armar una palabra y la puedes entender asi; si tienes dudas, puedes buscar el significado en el diccionario, que es el acuerdo social que establecimos para que todos sepamos, mas o menos, de que estamos hablando, entendido?'.
Ahora pasemos al acto de escribir. Piensa un momento en lo complicado que resulta poner una idea en forma de signos, agrupar pensamientos y trasladarlos al papel para que otro los entienda. Estamos hablando de un puente muy fragil, tan fragil que ni siquiera se como recibes este articulo, tan debil porque no se quien eres al leerme; es un puente fragil entre dos lados imprecisos.
Ahora bien, con lo dicho hasta este momento puedo recordarte algo aun mas evidente: nuestro sistema legal se sostiene, principalmente, gracias a ese puente que genera la escritura. Tu nombre es atestiguado porque esta escrito en tu documento de identificacion, tu partida de nacimiento, tu registro medico, la nomenclatura de tu casa, los nombres de las calles, la tarjeta de propiedad de tu vehiculo, la cuenta de banco, tus diplomas, certificados, texto, texto, texto...
Una cosa mas para sumar: usamos el mismo codigo para cosas serias y cosas ludicas. Y un texto exactamente escrito en un lado puede representar una cosa distinta en otro. Es decir, un dictamen juridico que lleva a la carcel a un hombre puede ser un cuento si es publicado en un libro que dice, de entrada: 'cuentos juridicos', y puede que ni le cambien una coma al dictamen. Recomendacion: te invito a leer La casa grande, del escritor colombiano Alvaro Cepeda Samudio y el grandioso cuento de Fontanarrosa: Sueno de barrio.
Para meternos mas en la carne del asunto pensemos, inicialmente, en la relacion que existe entre el periodismo escrito y la literatura. Un articulo periodistico puede sindicar a un homicida, puede incriminar personas, y si el periodista no tiene pruebas, se puede ir a la carcel. Decir lo mismo en un cuento, sugerir a los victimarios claramente, traer una masacre a una novela y escribir una historia familiar en torno a esos eventos, te salva del juicio. Quien me puede juzgar si mi personaje de ficcion es el mafioso mas grande de la novela y ademas fue presidente por dos periodos, amante de la guerra y las armas? Nadie, porque me lo invente yo mismo, quien lo puede negar! El libro se lo podria regalar al mismo presidente y este jamas tendria como enjuiciarme.
Por supuesto, el lector que desconoce estos efectos y contextos cae con facilidad en las trampas de los escritores y se sumerge en pasiones absurdas. El escritor, que conoce las reglas de juego, sabe como preparar las celadas y goza cuando le quedan bien pensadas. Entonces, hay que quitarse la ingenuidad en la lectura. Claro, algunos ya se hacen la pregunta de que es periodismo escrito y que es literatura y que tanto se diferencian. La discusion parece resolverse con facilidad cuando se considera el escenario donde se expone cada texto y quien lo escribe: 'salio en el periodico y lo escribio tal periodista'. Sin embargo, ante las producciones contemporaneas, muchas de ellas virtuales, son multiples los escenarios para los escritores y eso hace complicada la labor de clasificacion de sus productos. Ademas, los escritores de novelas y cuentos tambien suelen ser escritores de noticias, cronicas, reportajes y la cosa se complica mas.
Recuerda esto, al referirnos al contraste entre la literatura y el periodismo estamos construyendo una discusion similar a la existente entre el texto literario y el texto historico. Los dos artefactos han sido enfrentados en multiples ocasiones con la misma pregunta (que es literatura, que es historia), y por ello, para guiar mejor este viaje, transportaremos algunos argumentos de esa discusion y los pondremos al servicio de la discusion general, para comprender el sistema completo.
Para abordar la discusion nos convendria conocer que, con el surgimiento de las instituciones, cuyo objetivo es mantener estables las estructuras sociales, aparecieron las delimitaciones para lo escrito. Los discursos escritos para lo juridico, lo historico, lo periodistico, se erigieron como poseedores de la verdad y se comprometieron eticamente, en los tres casos, a dar cuenta de los hechos tal cual acontecieron, sin ninguna alteracion a conveniencia. En palabras mas sencillas: lo que ellos escriben se toma en serio y no debe manipularse al servicio de unos cuantos. La intencion, como ha sido siempre, fue darle mayor tranquilidad al hombre sobre la 'verdad' y su sistema social. Se imaginan un mundo sin esos limites?
De la misma manera se hizo con la literatura y sus formas, como si esta existiera en el otro polo, solo con el objetivo de ser ludica. Nos dicen: la literatura no se encuentra dentro del registro de lo serio y por lo tanto 'no tiene' un impacto directo en lo real-verdadero. No posee ningun compromiso etico con la verdad y su discurso no se propone interactuar al servicio o funcionamiento de las instituciones sociales, pues se encarga unicamente de lo posible, nunca de lo constatable. De esta forma, la literatura queda supuestamente destinada al goce, con sus matices esteticos, ludicos, intelectuales, filosoficos. Por supuesto, este distanciamiento, esta diferencia de objetivos que podria dejar todo resuelto, no es radical y merece algunas precisiones.
Con la aparicion de la escritura como tecnologia de la comunicacion, el hombre obtuvo una sensacion de seguridad; creyo que conservaria los acontecimientos historico-religiosos, de suma relevancia para su comunidad, de manera fidedigna. Le dio a la narracion escrita el estatus de verdad y asi quiso vivir tranquilo: 'es que si esta escrito es de verdad'. Para el caso, Hayden White nos dice, en su texto El texto historico como artefacto literario y otros escritos, una frase bastante solida: 'La narrativa historica no refleja las cosas que senala; recuerda imagenes de las cosas que indica, como lo hace la metafora'. En ese sentido, las narraciones escritas se constituyen como una representacion de lo real, una transformacion, una congregacion de sentidos para acceder a ideas y conceptos abstractos, mas grandes y mas amplios segun el tema, sobre el acontecer del hombre y lo que le circunda. Por lo tanto, es la escritura de cualquier suceso narrado un reflejo difuso de lo real, intermediado por la interpretacion del hombre que los escribe y que lleva a cuestas su conjunto de creencias, una axiologia; un hombre con sus errores e inclinaciones que mantiene preso por si mismo, siempre lejos de esa 'objetividad que nunca podra alcanzar por ser deudor de su cultura'. (D. Chiappe).
Lo mencionado anteriormente, que es conocido por muchos, nos pone en crisis ante la recepcion de las ficciones serias y esto es importante, positivo y nos deberia invitar a ser mas prudentes. Ya hemos visto el alcance de las Fake news, de las cadenitas de Whatsapp enmascaradas de seriedad, esos efectos daninos de lo que algunos llaman 'post verdad'. Para el caso del periodismo, hemos visto que se habla de la version de los hechos, no de la unica version. Y sea como sea todavia se consumen sus mensajes en algunos contextos como si fueran un dogma. En ese sentido, al lector de lo escrito se le ha ensenado a ser incredulo, a dudar, pero nos falta mucho mas por aprender del sistema, de las reglas de juego, de la manipulacion del codigo.
En cuanto a los historiadores, ellos han modificado un poco su forma de expresarse ante tantas equivocaciones y ya no hablan de la historia como algo inmaculado o diafano, sino que hablan de verdad historica. Se refieren evidentemente a aquello que la humanidad ha asumido como oficial, como verdadero, pero que siempre albergara aspectos irresolubles, sombras que se iluminan unicamente con la imaginacion y la especulacion.
El discurso juridico, para tomar un ejemplo enfocado a lo penal, es desenmascarado con mas frecuencia. Ya no se habla de la verdad, sino de la verosimilitud de las pruebas, de la forma en que se argumentan los hechos para el beneficio de la parte.
Por otro lado, la literatura no sufre el mismo conflicto, pues no tiene ninguna obligacion institucional. Suele suceder que el lector ingresa mas confiado en las ficciones ludicas, bajando la guardia de su observacion critica y transitando desprevenido por la fabula. Esta caracteristica de la literatura le permite a un escritor escabullirse y mimetizar pensamientos, denuncias, posturas politicas, para igual lanzarlas al publico y develar realidades que otros tipos de textos no se atreverian a hacer, inclusive atreviendose a decir mas que el periodismo mismo.
Wolfgang Iser, en su texto La ficcionalizacion, manifiesta que la literatura abre 'claramente un espacio de juego entre el significado manifiesto y el latente (...), lo que se dice y lo que se quiere decir puede combinarse de distintas maneras'. Jorge Carrion, en Mejor que ficcion, mencionaria una frase de Hemingway que indica algo similar: 'Siempre cabe la posibilidad de que un libro de ficcion deje caer alguna luz sobre las cosas que antes fueron narradas como hechos'. De esta manera se desata la incertidumbre y los objetivos del periodismo y de la literatura terminan por vincularse.
En ultimas, frente a lo presente, nos corresponde ser menos ingenuos ante todo texto y desarrollar el pensamiento critico: poner en dialogo todo lo leido, incluso la literatura, y pasarlo por fuego. Realizar el ejercicio de la intertextualidad, comunicar saberes en nuestro pensamiento.
Si, parece que vine a arrojar mas duda al asunto, pero en la duda esta la clave para dejar de trastabillar tanto. Pues, quien puede garantizar que un producto periodistico o historico es presentado bajo un rigor etico que nos permita admitir su completa objetividad? Definitivamente seria mas prudente admitir que lo real siempre escapara a ser enteramente comprendido, narrado por el hombre y que el periodismo escrito, aun perseverando en una etica profesional, siempre trabajara 'con la presuncion de conseguir el por que de las cosas y con la certeza de no encontrar la respuesta jamas'. (D. Chiappe).
Por ultimo, cabe mencionar que comprender esta taxonomia nos permite gozar de sus mezclas, disfrutar como lectores de aquellos productos difusos y excitantes, del humor que dice tanto sin decir de frente. Y como escritores, indagar mas en esta ventaja de saber que se trabaja con la representacion de algo y lanzarse a la hibridacion, a la fecundacion mutua de procedimientos, de mecanismos narrativos, de herramientas de indagacion, de estilos, entre la literatura, el periodismo, la historia. Es casi una obligacion lanzarse a producir textos mas atractivos, agradables e interesantes. Si procuramos al menos eso, mas alla de lograrlo, lograremos estar en paz con el lector que cada uno es cuando escribe.